• Jheovany Mejia

Conejo Malo, el arrasador éxito de un joven de 28 años analizado desde los arquetipos.

Actualizado: 18 nov


Primero, un pequeño preámbulo sobre los arquetipos. Un arquetipo (concepto acuñado por Carl Jung, psiquiatra y psicólogo) es un molde o pauta que delinea la conducta del ser humano. Entre los arquetipos más estudiados está el arquetipo de La sombra, siendo aquel que reúne todos esos aspectos del inconsciente de la personalidad que son reprimidos y ocultos, generalmente esos temas socialmente censurados. Además, La sombra, establece la relación entre el individuo y la sociedad, es decir, desde el inconsciente se establecen patrones conductuales que gobiernan el comportamiento de la persona sin que esta se de cuenta. Además de La sombra, existen otros arquetipos que nos pueden ayudar a entender el por qué las personas actúan como lo hacen. Y con el apoyo de estos arquetipos se puede entender este fenómeno llamado Bad Bunny.


Para no desviarnos de nuestro objetivo que es, entender el por qué Bad Bunny causa tanto impacto en la nueva generación, vamos a analizar algunas de sus letras, su forma de vestir y sus intervenciones públicas.


Bad Bunny, en su tema "Caro" dice:


"Vive tu vida, yo vivo la mía Criticar sin dar ejemplo, qué jodía manía Por solo ser yo y no como se suponía [….] Yo tengo la salsa, también el ballet" […] ¿Por qué no puedo ser así? ¿En qué te hago daño a ti?”


Es claro que en este tema, el artista exclama ante la sociedad su inconformidad frente a las criticas por ser alguien que se sale del patrón de conducta socialmente aceptado. Bad Bunny, no personifica los estereotipos masculinos a los cuales admiraba la generación X como Tom Cruz, Henry Cavill, Luis Miguel, Vicente Fernández, entre otros.

Integrador feminista y de grupos minoritarios, Bad Bunny no ha dudado en vestir con colores rosa y usar tacones. No se amilana en exponer una masculinidad frágil y a la vez irreverente frente a los estándares propuestos por la sociedad.


Frente a las críticas realizadas a sus letras, Bad Bunny afirma:


“Pude haber dicho ‘todas las veces que hicimos el amor’, pero no es honesto. Yo, si le cuento a un pana amigo mío que extraño a una chica, le digo: ‘Diablos, otra vez me acordé de cuando se lo metí en el parking de allí…’. Así se expresan muchas personas de mi nación. El sexo juega aquí el mismo rol que en cualquier otro género. El bolero siempre estaba dedicado a una mujer y decía, de una forma linda, que se lo quería meter. Y la salsa, el merengue, la bachata…”. ¿Crees que se confunde el deseo lascivo con el machismo? “Muchísimo, y yo vigilo mucho eso en mis letras”.


Y en otro momento, luego de que circulara la noticia de que una mujer transgénero sin hogar fuese asesinada en Puerto Rico, Bad Bunny apareció en un programa vestido con falda y una camiseta con el lema: “Mataron a Alexa, no a un hombre con falda”.


Esta forma frontal y directa de expresar y decir lo que piensa rompe los esquemas de lo socialmente esperable y cala en la psique de las masas de las nuevas generaciones, que al parecer la generación X no puede ver y menos aún aceptar. Bad Bunny encarna ese deseo reprimido de gritar lo que piensan, el cómo actúan y en lo que son diferentes.


Bad Bunny representa a ese arquetipo rebelde, escondido en la sombra, reprimido por lo socialmente aceptable. Este arquetipo ha sido encarnado por muchas figuras públicas, uno de los más conocidos es el Che Guevara, recordado por su lucha guerrillera por las libertades de los pueblos quebrantando y saliéndose del esquema dictaminado e impuesto por la sociedad.


Salirse de lo socialmente aceptable, requiere de coraje y pasión. Eso es algo que demuestra Bad Bunny frente a su público, es original y percibido con una imagen honesta, algo que valora sobre manera la generación millennial.

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